Berlín es una de las capitales europeas con más cosas que ver que conozco. Así que ver todo Berlín en 3 días es, de antemano, imposible, pero sí que podéis conocer sus puntos principales si no disponéis estar más días en la capital alemana

Berlín tiene algo, ese algo que nos transmite una sensación de nostalgia, a cada paso que damos. Y no es para menos. Es una ciudad llena de historia, a la que puedes recorrer en silencio, y aprovechar para escuchar lo que tiene para contarnos.

Nos teletransporta a otra época que, aunque no lo parezca, no fue hace mucho. Esto para mí es lo que la hace aún más especial, convirtiéndola, a día de hoy, en una de mis ciudades favoritas de Europa.

 

Recordar Berlín es recordar uno de los viajes más fríos que he hecho hasta ahora. Aunque viajé en el mes de marzo parecía pleno diciembre en invierno. 

El gran problema que tiene Berlín, lo que a temperatura se refiere, es la sensación térmica: estábamos a 1 o 2º lo que en un principio tampoco es tan frío, pero la sensación térmica era de -11/-12º, por lo que por muchas capas que lleváramos, el frío y el aire nos acompañó, a mí y a mis amigas, durante los tres días que duró el viaje.

 

¿Qué ver en Berlín en 3 días?

El viaje a Berlín fue un viaje de amigas, 5 en total. Queríamos aprovechar bien el tiempo en una ciudad que tiene muchísimo para ver y, después de recopilar informaciones de amigos y blogs de viaje, decidimos que la mejor opción eran los freetour.

 

Para movernos por Berlín cogimos cada día un bono de grupo (hasta 5 personas), que costaba 20,80 € (precio de marzo 2018). Para más opciones consultad precios aquí.

DÍA 1. FREETOUR

El primer día, cogimos un freetour que nos enseñara la parte del Berlín más histórico y que nos llevó por los monumentos y puntos más importantes de la ciudad alemana:

  • Puerta de Brandeburgo: es una antigua puerta de entrada a la ciudad y uno de los principales símbolos tanto de Berlín como de Alemania. No se trata de un arco de triunfo, sino que era el acceso al «Nuevo Berlín» de la época.
  • Checkpoint Charlie: era “Punto de control” de la ciudad y fue el más famoso de los pasos fronterizos del Muro de Berlín entre 1945 y 1990, y abría el paso a la zona de control estadounidense con la soviética.

  • Memorial del Holocausto del Pueblo Judío: se construyó en homenaje a los judíos asesinados víctimas del holocausto. Cuenta con 2711 losas de hormigón, de distintas dimensiones tanto en ancho como en altura, diseñadas así con el propósito de producir una atmósfera incómoda y confusa, y como forma de representación de cada una de las personas asesinadas, todas diferentes entre sí. También busca representar un sistema supuestamente ordenado que ha perdido contacto con la razón humana.

  • Catedral de Berlín: es de estilo neoclásico y ha tenido que ser reconstruida debido a los daños que sufrió por los bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial y reemplaza una anterior catedral barroca que estaba en su lugar.

  • Bebelplatz: es el lugar donde se llevó a cabo la quema de los alrededor 20.000 libros el 10 de mayo de 1933 por los nazis, donde se ha construido un monumento conmemorativo que consiste en una pieza de cristal sobre el suelo de la plaza y por el cual pueden observarse estantes de libros vacíos en el subsuelo.
  • Torre TV: es una torre de radiodifusión ubicada en el centro de Berlín, cercano a la Alexanderplatz y se puede ver desde casi toda la ciudad. Fue construida en 1969 por la extinta República Democrática Alemana (RDA) y su imagen fue usada desde entonces por ella como un símbolo de Berlín Oriental.
  • Búnker de Hitler: refugio antiaéreo situado en el subsuelo de Berlín que se construyó para proteger a Hitler y a las fuerzas armadas de la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial.
  • Gendarmenmarkt: El edificio central de la plaza es el Teatro o sala de conciertos de Berlín (Konzerthaus), a su lado están la Französischer Dom (Catedral Francesa) y la Deutscher Dom (Catedral Alemana). Está considerada como la plaza más bella de la ciudad.
  • Partes del muro de Berlín menos conocidas: mientras recorremos la ciudad encontramos restos del muro que dividía Berlín en dos que se conservan en sus lugares originales a día de hoy.
  • Isla de los museos: recibe este nombre porque alberga a varios museos de renombre internacional: Museo Antiguo, Museo Nuevo, Galería Nacional Antigua, Museo Bode, Museo de Pérgamo, Galería James Simon. En ella es dónde se encuentra también la Catedral de Berlín.

DÍA 2. CAMPO DE CONCENTRACIÓN DE SASHSENHAUSEN

El segundo día tocaba campo de concentración. Como ninguna aún habíamos estado, no podíamos irnos de Berlín sin visitar el Campo de Concentración de Sachsenhausen, una visita imprescindible si viajáis a esta ciudad, sobre todo si no habéis estado en otros, como el de Auschwitz (en Polonia) que dicen que es el más impactante de todos.

Para ir hasta allí también cogimos un freetour, aunque si lo preferís podéis contratar la excursión aquí.

 

DÍA 3. MURO DE BERLÍN Y BARRIO JUDÍO

El tercer día quisimos coger otro freetour que nos llevaran al muro de Berlín y al barrio Judío, pero no pudo ser así que lo hicimos por libre. Como teníamos todo el día porque nuestro avión salía por la noche, pudimos aprovechar bien para recorrer los rincones que aún nos faltaban. También nos acercamos al Parlamento Alemán de Berlín

Muro de Berlín

 

Parlamento Alemán


Ahora que ya sabéis lo imprescindible de Berlín en 3 días, os podéis hacer una idea de por qué es una ciudad que me impresionó mucho, y para bien. Aunque todo el mundo decía que era muy bonita, quería averiguarlo con mis propios ojos. Y, efectivamente, puedo decir que Berlín es una de las ciudades más bonitas que he visitado en Europa.

 

Si hay una ciudad a la que sin duda volvería, sería a Berlín. Además, me he vuelto con la sensación de que me queda mucho que conocer de ella. Quizás algún día volvamos a encontrarnos. Y espero que ese día no tarde mucho en llegar (y que haga un poquito más de calor :P).

Por cierto, si buscáis un restaurante para comer comida típica alemana en Berlín, os recomiendo este lugar: Berliner Kartoffelhaus. No es muy caro, está decorado al estilo alemán y la gente es muy amable 🙂

 

 


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