¿Cómo llegar al Monasterio de Rila desde Sofía?

En mi escapada a Sofía tenía claro que dedicaría un día para conocer el Monasterio de Rila pero algo quiso que no lo consiguiera y, como lo conté en su momento en mi cuenta de Instagram (si aún no me sigues te invito a que lo hagas 🙂 ), al final me volví sin conocerlo. Y en este post (más abajo) también os contaré por qué, para que no tengáis mi (mala) suerte.

¿Cómo llegar al Monasterio de Rila?

Como ya os comenté en mi post sobre Sofía, una de las cosas que me llamó mucho la atención de Sofía (por no decir Bulgaria, ya que no conozco más ciudades del país) es lo atrasada que se ha quedado en el tiempo. Parece que se ha quedado congelada en la época soviética y no ha querido actualizarse. Podría daros muchos ejemplos pero me quedo con dos que fueron los que influyeron mucho para que no llegara a ir al Monasterio de Rila: casi nadie habla inglés y el sistema de transporte para llegar al monasterio deja mucho que desear. Os cuento:

Para ir al Monasterio de Rila SOLO HAY UN AUTOBÚS EN TODO EL DÍA. ¡UN AUTOBÚS! Por lo que si lo perdéis, olvidaros de él. Otra opción es coger un taxi (ideal si queréis llegar más rápido y si vais más de uno) o una excursión organizada (esta última opción es la que tendría que haber cogido y que recomiendo al 100%). 

Si queréis ir por libre y lowcost la mejor opción es sin duda el autobús que va directo. Cuesta unos 12 euros i/v. Sale a las 10:20 horas de la estación de autobuses de Sofía, Ovcha Kupel, y llega al monasterio sobre las 13:00 horas. Con lo que tendréis que daros prisa porque el de vuelta sale a las 15:00 horas (solo hay uno también), así que solo contaréis con dos horas para visitarlo. Para ir a la estación de autobuses de Sofía hay que coger el tranvía nº5 que sale de detrás de las Cortes de Justicia (la parada de metro es la de Serdika). También, leyendo algún blog, he visto que desde el centro se puede coger en la calle Makedonia. Pero ojo, yo no encontré la parada de este tranvía y no conseguí llegar al Monasterio (muy a mi pesar).

Foto de archivo

¿Por qué no conseguí visitar el Monasterio de Rila? Os cuento qué pasó ese día.

En Sofía tenía poco tiempo, poco más que día y medio, por lo que para el sábado tenía planeado ir al Monasterio y por la tarde-noche y mañana del domingo conocer Sofía, ya que es pequeña y se puede ver perfectamente. 

A mí no me gustan las excursiones organizadas, por lo que me decanté por ir por libre y, además, ahorrar dinero (ahora me doy cuenta de que fue un grave error). Así que me desperté temprano el sábado para coger el tranvía que me llevaría a la estación de autobuses de Sofía para coger el único bus que va directo hasta el Monasterio de Rila.

Como os he comentado, el tranvía que hay que coger es el nº5, según las únicas indicaciones que encontré en varias páginas y blogs. ¿Qué pasó entonces cuando llegué a al punto indicado para cogerlo? Que no sabía dónde estaba su parada. Estuve 20 minutos dando vueltas, el GPS tampoco me lo especificaba. Decidí preguntar y NADIE me lo sabía decir porque no hablaban inglés. O no me entendían o no sabían explicarse. Pensé entonces en coger un taxi hasta la estación, ya viendo que perdería el ÚNICO bus al monasterio. No encontré ningún taxi cerca que estuviera libre, pero caminando encontré un grupo de taxistas y, al preguntarles, me intentaron timar. Y yo, viajando sola, en un país desconocido y con una cultura algo diferente a la mía (aunque estén bastante europeizados), claramente tenía que ir con cuidado y no me transmitían ninguna confianza. 

Seguí caminando ya dando por hecho que perdía el bus, y pasaba casualmente el tranvía que necesitaba coger. Me monté aunque sabía que ya no llegaba al bus. Llegando a la estación comprobé que el bus ya no estaba así que hablando con una chica que había en la taquilla (que hablaba un inglés regular) me dijo que podía ir pero no había transporte directo (como ya lo sabía) y tenía que hacer un cambio de autobús en mitad de camino. Así que me parecía aceptable, ya que pensaba que tan solo llegaría un poco más tarde que el bus directo. Ilusa de mí.

Me subí al bus que me llevaría al pueblo donde cogería otro bus. Llegando allí, ya a hora y media de Sofia, me enteré que el bus que iba al Monasterio solo salía dentro de 3 horas. ¡3 horas! 3 horas en una estación con un ambiente muy raro, llena de hombres con malas pintas y dónde nadie hablaba inglés.

En un principio decidí esperar. Compré algo de comer en un supermercado que había cerca. El problema era que para la hora que llegaría al monasterio el bus de vuelta que me llevaba a Sofía (que, como no, solo hay uno) lo perdería. Así que tendría que hacer el trayecto de vuelta de las misma manera, sin que fuera directo. Y ¿si perdía el otro bus de vuelta? ¿y si tardaba mucho más en salir el bus desde el pueblo a medio camino que iba a Sofía? Ya sería de noche… en una estación super rara….de verdad. Y sola. Y sin nadie que me entendiera. Y a hora y media de Sofía. Desgraciadamente soy mujer y creo que hay que ir siempre con cuidado y sobretodo si no te sientes segura en un sitio. Así que dándole muchas vueltas y con una frustración máxima decidí que lo mejor sería volver a Sofía y disfrutar de la ciudad. 

Aunque me dio mucha pena no poder conocer el Monasterio de Rila, volver a Sofía resultó ser la mejor opción porque así pude conocerla bien ya que al día siguiente, como os conté en el post de Sofía, cayó una nevada monumental y con el frío que hacía era muy difícil hacer turismo. Con esto, me reafirmo en la idea de que hay cosas que pasan por algo y si hay cosas que se están torciendo demasiado lo mejor es escoger otro camino. 

Ojalá algún día pueda llegar a conocerlo, aunque de momento volver a Bulgaria no está en mis planes. 

 

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1 Comentario

  1. […] no será. Hay que aprender a mirar el lado positivo de las cosas, que siempre hay uno. Os cuento en este post cómo llegar al Monasterio de Rila y qué me impidió llegar, para que no os pase […]

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