Italia

Así recibe Aosta a la Navidad

Los mercadillos navideños europeos tienen su origen en Alemania, por eso a partir de la Edad Media esta tradición se extendió a todas las ciudades de lengua y cultura alemanas. Desde hace siglos se volvieron tan imprescindibles que en muchas ciudades algunos de ellos se convirtieron en los más famosos y, por lo tanto, son los destinos preferidos durante estas fechas.

En Alemania, destacan los más de 50 mercadillos navideños de Berlín, junto a los de Colonia y Múnich. En Austria, los de Viena y Salzburgo. En Suiza el de Montreux y en la República Checa el de Praga. Junto a ellos están los de Bruselas (Bélgica), Copenhague (Dinamarca), Estrasburgo (Francia), Worcester y Birmingham, en las Islas Británicas. En España son muy visitados los de Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla. Dos alternativas a estos mercadillos más comunes, son el ecológico de Milán (Italia) y el subterráneo más grande de Europa situado en Valkenburg (Holanda).

Por otro lado, hay ciudades más pequeñas y pueblos en los que tampoco pueden faltar sus tradicionales mercadillos. Estos son una muy buena opción ya que, al estar menos masificados, es posible pasar un día tranquilo lejos del ajetreo del turismo, como sucede en los de las grandes ciudades. Este es el caso del mercado de Aosta.

AOSTA

Aosta es la principal ciudad del Valle de Aosta, situado en los Alpes italianos. Se encuentra en el lado italiano del túnel del Mont Blanc. El valle limita con algunas de las montañas más altas de Europa, incluyendo el Cervino o Matterhorn, Mont Blanc, Monte Rosa y el Gran Paradiso. y con los países vecinos: Francia y Suiza.  Es la región italiana más pequeña, con 3.263 km² de superficie, y también la menos poblada, con 127.836 habitantes.

Como es tradición, cada año en estas fechas la ciudad se viste con adornos navideños para dar lugar al ‘Marché Vert Noël’, su mercadillo de Navidad. Velas, jabones, objetos de cerámica y de madera, antigüedades, artículos de decoración y ropa son algunos de los productos artesanales que las 46 casitas de madera que lo conforma ponen a la venta a las miles de personas que visitan cada día esta pequeña localidad italiana.

aosta natale navidad natal

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Las luces y la música son las encargadas de transformar a esta pequeña ciudad en un lugar único en el que no solo se puede disfrutar del ambiente navideño sino también del entorno natural que la rodea y de las bonitas vistas que nos brinda.

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Por otro lado, el mercadillo Navidad de Aosta permite disfrutar de gran parte de su gastronomía, ya que en él también se venden productos típicos de la zona. Los comercios, por su parte, aprovechan para vender sus mercancías navideñas, exponiéndolas en el exterior de sus locales así como decorándolos.

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Todo ello hace que Aosta se transforme en un pequeño pueblo en el que se respira un ambiente diferente, cercano, capaz de transmitirnos la magia propia de estas fechas. ¿Lo mejor? Cada rincón por el que pases encontrarás algo diferente por descubrir.

 

¡Hasta la próxima viajeros! Nos leemos en el próximo post 🙂

Ray

101 motivos para viajar

¡Hola! Soy Ray. Periodista. Viajo desde mi primer año de vida, pero lo empiezo a contar solo a partir del año 2014, cuando nace 101 motivos para viajar. ¿Te unes a esta aventura interminable?

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