Hoy os hablo de una ciudad italiana pequeñita pero con mucho mucho encanto: Pisa.

Cuando yo la visité, desafortunadamente, tenía tan solo unas horas para conocerla, así que no me dio mucho tiempo para verla más allá que su famosa torre inclinada.

Así que no os engañen cuando digan que Pisa “solo es una simple torre”. Y es que, aunque Pisa sea una ciudad pequeña y que en pocas horas te la puedes recorrer – también dependerá de cuánto tiempo gastes sacándote fotos con la torre – , no es exactamente cómo muchos dicen.

Nada más llegar a su estación de tren, cogí un autobús -delante de la estación de trenes hay muchos autobuses- que me llevó directa a “la torre de Pisa”.

Pisa es una ciudad de la Toscana italiana, con unos 100 mil habitantes y se encuentra en la desembocadura del río Arno que, aunque sea conocida solo por su “torre”, tiene muchos otros puntos de interés.

Cuenta con su propio aeropuerto (Aeroporto Galileo Galilei) y es famosa por poseer tres de las universidades más importantes de Italia: la Scuola Normale Superiore, la Escuela Santa Ana de Estudios Avanzados y la Universidad de Pisa. Lo que me sorprendió cuando llegué a Pisa, fue que me di cuenta de que la ciudad tiene más cositas para ver y que es preciosa.

La Torre de Pisa

La “torre de Pisa” es realmente el campanario de la Catedral, y su nombre correcto es torre Pendente (en italiano) o torre Inclinada (en español). Se encuentra en la Piazza dei Miracoli (Plaza de los Milagros). En esta plaza podremos encontrar junto a la torre otros tres edificios religiosos, de estilo románico: el Duomo (Santa Maria Maggiore), el Baptisterio y el Campo Santo.

Es curioso porque estos también están un poco inclinados, y es un dato que mundialmente se desconoce. Esto se debe a la naturaleza del terreno en el que están construidos.

La “torre de Pisa”, de 55 metros de altura, empezó a inclinarse poco tiempo después de empezar su construcción. Actualmente (actualizado en 2019) su inclinación es 3,97º respecto al suelo y se sujeta con unos barrotes de hierro para evitar que siga inclinándose. Además está cerrada desde hace años a la visita del público para evitar que se incline más. es realmente el campanario de la catedral.

Para comprar souvenirs, en la misma plaza hay muchos puestos, con gran variedad y baratos, así que tampoco hace falta recorrerte la ciudad para encontrarlos.

Otros puntos de interés

Si tenéis un poco más de tiempo, podéis acercaros a conocerlos:

  • Plaza dei Cavalieri (Plaza de los Caballeros), en donde se encuentran prestigiosos palacios del siglo XVI, como el Palacio de los Caballeros (Palazzo dei Cavalieri) y Palacio del Reloj (Palazzo dell’Orologio)
  • Estatua de Cosimo I – Situada en la Plaza de los Caballeros
  • Torre Medieval de la Scuola Normale Superior
  • Museo Nacional de San Mateo
  • Iglesia de Santa María de la Espina

Curiosidad: en la ciudad no hay una sola Torre inclinada, sino que existen otras dos más: el Campanario de la Iglesia de San Nicola (cerca de las orillas del Arno) y el de la Iglesia de San Miguel de Scalzi (San Michele Scalzi).

Para terminar os cuento una gran anécdota de mi visita a esta ciudad. Los que no la conocemos, solemos decir “quiero conocer la “torre de Pisa“, pero ¿a qué a nadie se le ha ocurrido decir la «torre de París»?

Cuándo me subí al autobús, le dije al conductor que quería ir a la torre de Pisa. Me miró raro y me preguntó que si a dónde quería ir era a la Torre Pendente, su verdadero nombre. La verdad es que no tenía mucho sentido llegar a Pisa y preguntar por la “torre de Pisa” 😛

¿Os animáis a conocer la ‘ciudad inclinada’?

Si queréis seguir de cerca mis aventuras, seguidme en INSTAGRAM y TWITTER y ¡que nunca os falten motivos para viajar!

Ray

Pin It on Pinterest

Share This