Uno de mis sueños viajeros siempre había sido volar en globo. La primera vez que lo haría posiblemente sería sobrevolando la Capadocia turca, un clásico entre todos los que la visitan.

Pero, para mi sorpresa, volar en globo por primera vez lo hice de una forma muy diferente.

Lo hice junto a la eléctrica Endesa, participando una vez más en #EndesaChallenges, su programa que invita a expertos digitales a vivir intensas jornadas de aprendizaje para dar a conocer lo que hace la compañía desde otra perspectiva.

Estas jornadas suelen abordar proyectos relacionados con el cuidado del medioambiente como la sostenibilidad, movilidad eléctrica, conservación de la biodiversidad, entre otros, así como visitas a áreas del negocio como son las centrales.

En esta ocasión, entre otras visitas que realizamos, una de las actividades fue en sobrevolar en globo la zona de Pre-Pirineros y Camarasa (Lérida, Cataluña), dónde Endesa tiene la Central Hidroeléctrica de Camarasa, a la que visitamos posteriormente después del paseo en globo.

Ese día nos despertamos pronto porque aún teníamos una hora hasta llegar al lugar dónde nos montaríamos en el globo. Además, el vuelo debe realizarse, a poder ser, al amanecer o muy pronto, porque es cuando las condiciones del viento son más favorables para volar.

Esta actividad estuvo centrada en la figura de la central hidroeléctrica en la zona dónde se sitúa y su importancia para la transición energética hacia un mix 100% renovable, como fuente de energía sin emisiones.

Para ello, sobrevolamos las zonas cercanas a la Central Hidroeléctrica de Camarasa, en Lérida. Desde lo alto, hablamos sobre su funcionamiento y su importancia para la zona y el desarrollo de sus alrededores.

Aunque cabía la posibilidad de que el tiempo no estuviera a nuestro favor, pudimos prender vuelo sin inconvenientes. Era una mañana de febrero muy fría y, aunque a simple vista pensábamos que pasaríamos frío allí arriba, el aire caliente que sale del globo nos mantuvo calentitos todo el paseo, que, por cierto, duró alrededor de hora y media.

Una vez allí arriba, tocaba disfrutar del increíble paisaje que teníamos bajo nuestros pies. Os dejo algunas fotos para que os hagáis una idea.

¿Da miedo volar en globo?

Absolutamente nada. Es verdad. No lo digo por decir. Yo además tengo miedo a las alturas y me mareo con facilidad, y tengo que reconocer que el vuelo del globo es muy suave, apenas se nota. No hay movimientos bruscos ni desagradables por lo que tampoco marea. Antes de volar también estuve investigando sobre el tema y es un medio super seguro.

Otros consejos para volar en globo por primera vez

Lo primero y fundamental es que sigáis las instrucciones del monitor (o monitores) que os acompañará. Será quién os indicará qué hacer en cada momento.

Si lo que os frena volar en globo es el miedo a las alturas, como la cesta tiene compartimentos, os recomiendo que os pongáis en el centro de la misma o evitad apoyaros en el borde, y no miréis mucho abajo y más al horizonte. Pero no dejéis de hacerlo. Es una experiencia increíble que si se os presenta la oportunidad de hacerlo no os la perdáis. Así que fuera miedos y ¡a disfrutar!

Puede que sea necesario llevar ropa más abrigada para los meses más fríos, pero nada exagerado. También podría ser recomendable, para aquellas personas más sensibles, que lleven sombrero o gorro para protegerse la cabeza del calor de los quemadores.

Si lleváis cámara o móvil, aseguraros que estén bien sujetos por una correa y que no tienen posibilidades de que se caigan. Estos deberán ser guardados durante el despegue y aterrizaje del globo.

Si queréis seguir de cerca mis aventuras, seguidme en INSTAGRAM y TWITTER y ¡que nunca os falten motivos para viajar!

Pin It on Pinterest

Share This
A %d blogueros les gusta esto: